
Son las caminatas, bajo el sol de justicia de este "ferroagosto" madrileño, las que permiten algo de claridad en el panorama.
Me explico,...
Todas las tardes antes de abrir, un pequeño paseo desde la c/ Ruiz a Montera ayuda a sobrellevar la vida, las deudas y las dudas.
El calor plomizo y las calles solitarias, donde ver a alguien es señal, sin peligro a equivocarse, de que es otro infeliz sin verano, nos empuja hacia la sombra que normalmente solo se encuentra bajo las grandes sombrillas de publicidad que ayudan, aunque no en demasía, a que, algunos inconscientes, decidan sentarse en las terrazas a las cuatro de la tarde.
Me siento, haciendo un ligero alto en el camino, pido un café solo y curioseo entre los libros que transporto...
"...-¿que hace usted? ¿A donde va?- me preguntó. -Voy a pasar un rato a una libreria de lance-le dije-, donde tengo una pequeña tertulia, a la que llamamos mis amigos y yo, en broma, El Club del Papel..." Baroja Dixit
Que me disculpe Don Pío pero, sentado en la calorífica terraza, caze una conversación que me pareció, sin duda, algo mas interesante y sobre todo mas refrescante que la trama novelística.
"Pues si, ...te acuerdas de aquel jardinero que nos animaba las mañanas de instituto... aquel que estaba tan bueno... pues tía, le conozco y he hablado con él" Dixit una a la otra.
Acabe mi café, pagué y me fui.
El poco trecho que me quedaba se hizo aún mas corto al saber que, en este estrecho pasillo, somos muy pocos los que nos encontramos y menos los que se reencuentran.
Esperando que enfrente os encontréis, seguimos retransmitiendo